Taller de silencio en adviento

Taller de silencio en adviento

 

Os dejamos el testimonio de uno de los participantes…

Ya cercanos los días de la Navidad un puñado de personas nos juntamos convocados por las Monjas Bernardas para hacer un parón en nuestras vidas, para descansar en el Señor.

Dificultades familiares, problemas logísticos, deseos de vivir con intensidad la fe…, nos llevaron a este monasterio de las Bernardas. Motivos humanos diferentes, pero una misma causa, Dios quería hablar a nuestro corazón.

La HISTORIA de la Iglesia, con mayúsculas, de pende del si con minúsculas, pequeño, que cada día damos cada uno de nosotros.

Dios hizo alianza con diversos personajes en el Antiguo Testamento, con María Inmaculada, podemos decir que comienza la nueva Alianza, que cada día en la Misa hacemos nueva, mejor dicho, Dios cada día fiel a su alianza renueva con cada uno de sus hijos la historia de la salvación.

En este tiempo de Dios, en el que nos ha tocado vivir, entre persecuciones del mundo y consuelos de Dios, el hombre moderno ansía la paz interior. Eso es lo que hemos redescubierto cada una de las personas que nos hemos ido «de puente» al Monasterio. Hemos hecho turismo para nuestro mundo interior, hemos compartido la presencia de Dios con las hermanas del monasterio. Deseando que Dios hablase meditando sus palabras.

En medio del ajetreo en el que a veces vivimos, encontrarnos con el pasaje de «María y Marta» y descubrir que lo importante no es lo que haces o «deshaces» sino el hacer la voluntad de Dios. Para ello hemos contado con la ayuda inestimable de dos personas jóvenes que transmiten casi tanto o mas con sus gestos, su mirada, que con sus palabras: Carlos y Rosa Ana.

Dios quiere renovar nuestras vidas y recrear el mundo, transformándolo de salvaje en humano, y de humano en divino. Todo depende, como decía esta maravilla de Jesús, si tú le dejas.

¡¡¡Maranatha!!!

Rafael